sábado, 17 de noviembre de 2018

UNO DE LOS MEJORES RB EN LA NFL: EARL CAMPBELL...

Buen día, amable lector:

¿Qué tal amigos? Espero se encuentren muy bien, su servidor continúa con este espacio donde les escribo sobre mis vivencias en el apasionante mundo de los deportes, con la alegría que significa el poder llegar a ustedes con éstas bonitas anécdotas.

La NFL ha sido una de las ligas con mayor organización a través de la historia del deporte y actualmente estamos en plena temporada con jugadores que cada semana escriben historia como los QBs Tom Brady y Drew Brees, por lo que viene a mi mente un jugador que tuvo grandes momentos hace ya bastantes años, desempeñándose en una de las posiciones más espectaculares como lo es un corredor, les hablo de EARL CAMPBELL, uno de los grandes RBs en la NFL de hace 35 años.

Esta anécdota es netamente familiar y la escribo con mucho entusiasmo en honor a mi queridísimo padre, quien siempre nos inculcó estar en familia y viajar a conocer distintos lugares, lo que propiciaba una unión especial y conocernos mejor a través de grandes vivencias en trayectos largos en automóvil.

Precisamente en uno de tantos viajes por carretera, es cuando surge esta pequeña anécdota de su servidor, viajando desde Guadalajara con destino a Monterrey para visitar a mi tía Eva, hermana de mi señora madre y donde pasaríamos las fechas decembrinas, siendo un motivo más para convivir en Navidad y Año Nuevo.

Recuerdo que en aquellos años tenía muy presente la fiebre del futbol americano y mi gran equipo Houston Oilers, tratando de no perderme cada partido los domingos, compartiendo una pasión por dicho deporte junto a mis tres hijos hombres y por lo regular seguimos a un jugador con alguna especialidad deportiva pero de bajo perfil, ya que son jugadores sin tanto reflector pero que normalmente trascienden.

En esa ocasión seguía a Earl Campbell por mi gusto por Houston Oilers y por lo espectacular de su juego, siendo un sueño que tuve desde niño el presenciar un juego de Campbell con Oilers y estuve cerca de lograrlo, pues fue tanta la insistencia hacia mi padre en dicha ocasión, que decidimos viajar a Houston por la cercanía con Monterrey, sin embargo el viaje llegó hasta Laredo, Texas; recuerdo que mi padre buscó mucho en tiendas deportivas la camiseta de mi ídolo y lo consiguió, por lo que imaginarán la emoción que sentí al tener un jersey de Earl Campbell de Houston Oilers, que por cierto utilicé tanto hasta que me acabé dicha prenda.

Hoy en día continúo observando jugadores que no tienen grandes luminarias sobre ellos pero de grandes cualidades, además de que al igual que la NBA, en la NFL sigo un equipo por temporada y esta ocasión son Los Angeles Rams.

Earl Christian Campbell nació el 29 de Marzo de 1955 en Tyler, Texas y desde niño se enroló en la práctica del futbol americano, pues desde 5to grado participaba en dicho deporte como pateador y posteriormente como linebacker, caracterizado por unas excelentes cualidades que le permitieron desarrollarse durante su adolescencia y llegar a ser buscado por varias universidades para reclutarlo, entre ellas Texas, Houston, Oklahoma, Baylor y Arkansas, donde finalmente optó por la Universidad de Texas para su etapa colegial.

Con la escuadra de los “Cuernos Largos” ganó el Trofeo Heisman en 1977, además fue All-American en 1975 y 1977, teniendo una estupenda actuación en dichos años con la organización texana hasta llegar al Draft de la NFL en 1978 como la primera selección global tomado por Houston Oilers; Campbell puso grandes números como corredor con Longhorns, sumando 4443 yardas en 765 acarreos, dejando un promedio de 5.8 y 40 TDs en un total de 40 cotejos disputados con Texas.

Con Houston Oilers firmó contrato por 6 años y 1.4 millones de dólares, liderando la liga como corredor novato en su primer año con 1450 yardas por tierra con 13 Touchdowns, nombrado Novato Ofensivo del Año, Jugador Ofensivo de la AFC, Jugador Ofensivo del Año en la NFL y Jugador Más Valioso de la temporada, logrando una campaña de ensueño que le abrían las puertas del éxito a un joven que apenas llegaba al mejor futbol americano del mundo y con una carrera muy prometedora.

Para el 79 volvió a brillar como corredor, liderando el circuito en yardas terrestres y anotaciones con 19 y 1697 respectivamente, repitiendo como Jugador Ofensivo del Año en la NFL y premiado con el Trofeo Bert Bell; su juego era progresivo y se vio reflejado para la temporada de 1980, cuando tuvo su mejor año como profesional con 1934 yardas en 373 acarreos en 15 juegos, promediando ¡128.9 YDS POR JUEGO!, siendo la bujía para que Oilers avanzara a la ronda de comodines con foja de 11-5, sin embargo cayeron ante Raiders de Oakland en la primera etapa de Playoff, sin embargo, Earl Campbell obtenía otro cetro de Jugador Más Valioso, Jugador Ofensivo del Año y el Trofeo Jim Thorpe.

Earl continuaría con buenas actuaciones hasta su cambio a Santos de Nueva Orleans a mediados de la temporada 1984, participando en 8 cotejos con su nuevo equipo pero con un rol secundario, retirándose como jugador profesional un año después con dicha escuadra.

A lo largo de su carrera, sumó 9407 yardas por tierra en 2187 acarreos, anotando 74 TDs en 115 encuentros donde vio acción, dejando un promedio de 4.3 yds por acarreo, mientras que por aire tuvo un total de 806 yardas, llamado al Pro Bowl en 5 ocasiones, integrando 3 veces el equipo All Pro de la NFL, además de ser considerado en el equipo de la década en los 70s de la NFL.

Así mismo, el número 20 está retirado en su honor por los “Cuernos Largos” de la Universidad de Texas, mientras que Titanes de Tennessee hizo lo mismo con el 34 en la NFL, recordando que la franquicia de Houston Oilers se mudó a Tennessee en años posteriores; es miembro del Salón de la Fama del Futbol Americano Colegial desde 1990 y Pro Football desde 1991.

Desde el 2016 funge como asistente del equipo de americano en la Universidad de Texas, donde prepara a atletas dentro del deporte de los emparrillados, además de que en 1990 fundó Earl Campbell Meat Products Inc., siendo un empresa en el ámbito alimenticio.

Earl Campbell fue un jugador muy espectacular con una carrera relativamente corta pero con grandes números para la época, motivos que lo ponen como uno de los mejores corredores en la historia de la NFL.

Me despido de ustedes con un saludo muy especial a mis grandes amigos y conocedores de la NFL, Robin González Franco y Alfredo Ortíz, además de dedicar estas líneas muy especialmente a mi amado padre QEPD.

Nos escribimos pronto, amigos...

Jorge Luis Sánchez Dávalos
jorge.deportes@hotmail.com

sábado, 10 de noviembre de 2018

DE SINALOA PARA EL MUNDO: HNOS. PINTO...

Buen día, amable lector:

¿Qué tal amigos? Espero se encuentren muy bien y sigan apoyando este espacio que un servidor muy amablemente escribe para ustedes, plasmando un poco mis vivencias y anécdotas en el fantástico mundo de los deportes.

En la historia del futbol y como en todos los deportes, han existido hermanos que han llegado a profesionalismo, por lo que en esta ocasión les escribo acerca de un par de jugadores sinaloenses que han puesto muy en alto el nombre de dicha entidad, nacidos en Costa Rica, Sinaloa y que ambos llegaron a la Primera División del futbol mexicano, además de ser precursores deportivos en la región, nos referimos a los hermanos FAUSTO y CARLOS PINTO, uno de ellos alcanzó un gran nivel para ser llamado en la Selección Mexicano, mientras que el otro es un histórico de la escuadra de Dorados de Sinaloa en sus 15 años vida.

Esta anécdota es un placer para su servidor el escribirla, ya que cumple con muchas cosas bonitas, relevantes y motivantes en mi pasar por Sinaloa y mi Culiacán adorado, donde ya tengo bastantes años radicando y donde tengo a mi familia, además de reunir a dos de mis equipos favoritos como lo son el Cruz Azul y Dorados.

Al mayor de los hermanos Pinto, Fausto, lo seguí desde sus inicios con los Tuzos del Pachuca, y posteriormente en su paso con mi equipo de siempre: El Cruz Azul, además de sentir mucho orgullo en sus llamados a la Selección Mexicana por ser un oriundo de Sinaloa; recuerdo en una ocasión donde el Tri enfrentó a Costa Rica en un duelo de Copa de Oro y mi hijo Luis Fernando (Kiny), me preguntó que de dónde era Fausto Pinto y le contesté que de Costa Rica, por lo que le causó bastante gracia ver que jugaba ante “su lugar de nacimiento”.

Unos años después, conocí a mi compadre “Yiyo” Pinto, quien nunca me dejaba de hablar de Fausto y Carlos, a quienes tuve la fortuna de conocer a través de mi compadre y coincidir en varias ocasiones, siendo unas personas muy finas, humildes y apegadas a su familia, además de que tenemos bastantes amistades en común, como mi gran amigo Manuel Ochoa, suegro de Carlitos Pinto y con quien seguíamos semana a semana la actuación de ambos.

En el futbol mexicano han habido grandes parejas de hermanos como los Manzo, Calderón, De La Torre, Rodríguez, Dos Santos, pero los Pinto tienen un valor especial por ser orgullosamente sinaloenses, por lo que he vivido una infinidad de experiencias con ellos a través de sus partidos con Pachuca, Cruz Azul, Querétaro y obviamente “El Gran Pez”.

Iniciamos con el mayor de ellos, Fausto Manuel Pinto Rosas quien nació el 08 de Agosto de 1983 en Costa Rica, Sinaloa y desde chico incursionó en el futbol para ser tomado en cuanta por el Club Pachuca y debutar en el 2001, iniciando una carrera que lo llevaría a grandes planos y destacando como un jugador defensivo.

Fausto debutó con los “Tuzos” en el Torneo de Invierno 2001 y rápidamente se convirtió en un jugador importante en el esquema del conjunto de la “bella airosa”, consolidándose como un titular indiscutible para lograr varios campeonatos en el futbol mexicano y a nivel internacional; en total durante su etapa con Pachuca ganó 4 ligas, 3 copas de CONCACAF y 1 Copa Sudamericana, además de participar en la Copa Libertadores y en un par de Mundiales de Clubes.

Posteriormente tuvo la primera de dos etapas con el Cruz Azul (2009-2012 y 2014-16), fue pedido por el DT Enrique Meza en el 2013 con los Diablos Rojos del Toluca, además de jugar en el Ascenso MX con Lobos BUAP en el 2016 y con Dorados de Sinaloa desde el 2017.

El mayor de los hermanos Pinto estuvo ligado a la Selección Mexicana desde el 2003, cuando participó en la Copa Mundial sub20, para posteriormente ser llamado con el Tri Mayor para la Copa de Oro del 2007, participó en la Copa América de ese mismo año y la Copa de Oro del 2009, además de haber integrado de manera recurrente las convocatorias para las Eliminatorias Mundialistas; Fausto Pinto tuvo un total de 25 partidos disputados con la Selección Mexicana, obteniendo el 3er lugar en la Copa América 2007 en Venezuela y logrando el título de la Copa Oro en 2009.

Ahora vayamos con el menor de los hermanos Pinto Rosas, Carlos Heriberto, quien nació el 07 de Agosto y desde joven fue un futbolista muy disciplinado, influenciado por su hermano para también destacarse como un jugador defensivo con mucha velocidad por los extremos, debutando en la extinta Primera “A” con la escuadra de Alacranes de Durango el 03 de Septiembre del 2005, marcando el inicio de su carrera profesional en el futbol mexicano.

Tras su debut con el conjunto duranguense, se enroló con Dorados de Sinaloa con quienes disputó más de 220 juegos en toda su carrera y ha escrito su nombre en letras de oro con “El Gran Pez” al ser el único jugador que ha estado en los 7 campeonatos que ha logrado el club en la era profesional, destacando 4 Ligas de Ascenso, 2 Finales por el Ascenso y la Copa MX en 2012.

Su debut en Primera División se dio el 29 de Octubre del 2005 con Dorados, además de haber integrado las filas de Gallos Blancos de Querétaro en el máximo circuito del balonpié azteca; “Carlitos” también vistió los colores de Veracruz, Irapuato y Delfines de Cd. del Carmen en la categoría de plata en nuestro país, disputando más de 330 encuentros con 14 anotaciones como defensor hasta su retiro con la escuadra sinaloense en Junio del 2017.

Carlos terminó su carrera como futbolista para enrolarse en la directiva de Dorados con un puesto deportivo, aportando su experiencia y amor por los colores que defendió en muchos partidos.

Ambos hermanos coincidieron en la cancha defendiendo la playera del cuadro áureo durante el año pasado, siendo parte de un equipo competitivo que tuvo una gran temporada regular.

Me despido de ustedes como de costumbre, enviándole un saludo muy especial a mis hijos Jorge Efrén, Luis Fernando y al tremendo conocedor de jugadores Jorge Emilio, quienes coinciden con “El Gran Pez” de Diego Armando Maradona; además de dedicarle un espacio muy especial a mis grandes amigos Manuelito Ochoa y mi compadre Carlos “Yiyo” Pinto.

Nos escribimos pronto, amigos...

Jorge Luis Sánchez Dávalos
jorge.deportes@hotmail.com

lunes, 5 de noviembre de 2018

LA ERA "BLACK MAMBA" EN LA NBA: KOBE BRYANT...

Buen día, amable lector:

Continuamos con este espacio y en esta ocasión haremos un cambio radical de deporte, ya que hace un par de semanas dio inicio la campaña de la NBA y con ello se dio el debut de LeBron James con Lakers de Los Angeles, un conjunto lleno de tradición y con muchísimos seguidores por todo el mundo, motivo por el cuál les escribo acerca de una de las máximas figuras del conjunto angelino que marcó una época en el mejor baloncesto mundial, siendo un atleta muy completo e histórico de Lakers, nos referimos a KOBE BRYANT, quien tiene varios récords con la franquicia californiana y muchos los ponen en el Top10 de los mejores basquetbolistas de todos los tiempos.

Esta anécdota ocurrió hace un par de años, específicamente en Septiembre del 2016 en el Auditorio Nacional de la CDMX en la presentación de un deportista estrella, un jugadorazo en toda la extensión de la palabra y de quien pudimos estar presentes en la plática sobre sus experiencias, misma que la realizó en español y lo cuál me sorprendió por la fluidez de su discurso.

Su servidor es fan de la NBA desde principios de los 80s por ser un deporte sumamente colectivo, motivando el juego de conjunto sobre lo individual y que se puede aplicar en la vida diaria como superación personal; aunque no tengo un equipo favorito, siempre he tenido preferencias por seguir a jugadores que brillan en una liga muy competitiva con estrellas que llaman mucho la atención a quienes gustamos de dicho deporte, siendo Kobe Bryant un claro ejemplo de ello.

“Black Mamba” ha sido inspiración de nuevos talentos por su habilidad e inteligencia en las duelas, marcando un “antes y un después” en la NBA, por lo que cuando tuve la oportunidad de conocerlo, confirmé mi respeto y admiración por ser un gran atleta, pero sobre todo un excepcional ser humano que le encanta convivir con la afición mexicana.

Kobe Bryant nació el 23 de Agosto de 1978 en Philadelphia, hijo del también exNBA Joe Bryant y estuvo 20 temporadas con Lakers de Los Ángeles, siendo el único equipo en su carrera desde 1996 hasta su retiro en el 2016, seleccionado en la primera ronda (13vo global) en el Draft de 1996 por los Hornets de Charlotte, sin embargo 15 días después fue cambiado a Lakers por el poste Vlade Divac por petición del mítico Jerry West, quien era el manager general de los angelinos en aquellos años.

La infancia de Bryant estuvo ligada al futbol en Italia, pues su padre llegó a la liga de dicho país europeo y se mudó junto a su familia, por lo que Kobe regresó a Estados Unidos a principios de los 90s para ingresar al Instituto Lower Merion donde empezó a destacar en el basquetbol y romper la marca histórica de puntos del plantel con 2883 para dejar atrás a otra gran figura de la NBA como lo fue Wilt Chamberlain; respaldado por sus grandes números pasó directo al Draft sin ser parte de ninguna universidad, catalogado como uno de los mejores prospectos de aquellos años.

Durante su primera campaña no tuvo mucha regularidad pero llamó la atención por su destacada participación en el Fin de Semana de las Estrellas, anotando 31 puntos en el “Rookie Game” y por llevarse el Concurso de Clavadas de 1997 con 49 de 50 puntos posibles, siendo apenas un joven de 18 años pero con un gran futuro por delante en la liga; esa campaña no jugó más de 2 minutos por encuentro pero le sirvió para mantenerse en el equipo y poco a poco hacerse notar.

El siguiente año llegó el entrenador multicampeón Phil Jackson, quien le dio la confianza a “Black Mamba” para figurar como uno de los mejores escoltas de la liga, haciendo una dupla fantástica con Shaquille O’Neal que llevó a Lakers a ganar el campeonato, derrotando en las Finales 4-2 a Pacers de Indiana del estrella Reggie Miller; el año siguiente volvieron a brillar a su llegada a Playoff para conseguir el bicampeonato, dejando en el camino por el título a 76ers de Philadelphia (su ciudad natal) con todo y la gran campaña de Allen Iverson.

Para la campaña 2001-02 se mantenía ña hegemonía de un conjunto liderado por Kobe Bryant, quien ganó su primer MVP del Juego de Estrellas y guió a Lakers a su tercer anillo de campeonato en forma consecutiva, derrotando a Nets de Nueva Jersey con Jason Kidd como figura, siendo el tercer título para Kobe y convirtiéndose en uno de los mejores de la época por su gran juego, además de números ofensivos que sobresalían en la máxima liga de básquetbol en el mundo.

Un año más tarde volverían a acceder a los Playoff pero no lograron pasar de Semifinales de Conferencia tras caer con Spurs de San Antonio y terminando la campaña saldrían del equipo Shaquille O’Neal, Karl Malone y Gary Payton junto al entrenador Phil Jackson, lo que derivó en una crisis deportiva para Lakers que se reflejó en una mala campaña, sin embargo Kobe mantuvo buenos números individuales en el certamen.

Para la temporada 2005-06 se dio el regreso de Phil Jackson a Lakers y con ello se vino una inercia positiva en el equipo, misma que alcanzó a Kobe en lo individual y le sirvió para firmar una de sus mejores actuaciones el 22 de Enero del 2006 ante Toronto en Staples Center, donde anotó ¡81 puntos! en el triunfo de su equipo por 122-104 sobre Raptors, logrando la segunda mayor cifra de puntos en un encuentro sólo por detrás de los 100 puntos marcados por Wilt Chamberlain en 1962; esa campaña se metieron a postemporada pero cayeron ante Soles de Phoenix en la primera ronda.

En la campaña 2008-09, Lakers tuvo el mejor arranque de su historia tras ganar 17 de sus primeros 19 cotejos, inercia que los llevaría a ganar el campeonato con Kobe Bryant como en MVP de las Finales, siendo la primera ocasión en ganarlo y su cuarto anillo con el conjunto californiano; posteriormente vendría otra buena temporada coronada por el bicampeonato y 5to anillo para Kobe, derrotando en las Finales a Orlando Magic y siendo la última ocasión en que ganaría un título como monarcas.

Pasaron algunos años y “Black Mamba” se retiraría el 13 de Abril del 2016 con una espectacular actuación ante Jazz de Utah, anotando 60 puntos en su despedida que marcó un cierre frenético a su espectacular carrera en la NBA, catalogado por muchos como el mejor jugador de la década comprendida entre el año 2000 hasta el 2010.

En total disputó 1346 juegos con el jersey de Lakers de Los Angeles con un promedio de 25 puntos por encuentro en temporada regular, elevando sus números a 25.6 ppj en Playoff donde tuvo 220 duelos disputados, además de 15 participaciones en el “Juego de Estrellas” con 19.3 unidades por cotejo; así mismo, defendió los colores de la selección de Estados Unidos en 26 juegos, ganando dos medallas de oro en Juegos Olímpicos (2008 y 2012) y una medalla de oro en el Torneo de las Americas en 2007.

Entre sus logros destacan los 5 anillos de campeonato, 2 veces fue MVP de las Finales, 18 All Star Games donde fue MVP en 4 ocasiones, 2 temporadas como máximo anotador de la liga y ganador del concurso de clavadas de 1997, siendo el Jugador Más Valioso de la Temporada en 2008 y máximo anotador del ASG; Kobe Bryant es el tercer máximo anotador en la historia de la NBA por detrás de Kareem Abdul-Jabbar y Karl Malone, siendo el máximo anotador de Lakers de Los Angeles con múltiples récords de la franquicia, por lo que dicha organización retiró los números 8 y 24 en honor a Kobe Bryant el 18 de Diciembre del 2017.

Sin duda alguna, Kobe está considerado como un gran atleta en la historia del deporte, ya que escribió su nombre con letras de oro con Lakers y marcó una etapa gloriosa en la NBA, consiguiendo campeonatos con grandes actuaciones que lo llevaron a convertirse en el mayor ídolo del cuadro angelino en la historia.

Me despido de ustedes queridos lectores, enviando un saludo muy especial a mi gran amigo Juan Manuel Valdez Osuna, un gran deportista y que gusta de la NBA; así mismo, le dedico estas líneas a mis grandes amigos Luis Salvador Castellanos Rocha y Gastón Gaxiola, que son superfans de Kobe.

Nos escribimos pronto, amigos...

Jorge Luis Sánchez Dávalos
jorge.deportes@hotmail.com

viernes, 26 de octubre de 2018

ELEGANCIA Y CALIDAD EN EL CUADRO: RAMIRO PEÑA...

Buen día, amable lector:

Ha iniciado una campaña más en la Liga Mexicana del Pacífico y por el contrario, hace unas semanas concluyó la temporada del beisbol veraniego con la coronación de Sultanes de Monterrey en la Liga Mexicana de Beisbol, teniendo una tremenda Serie del Rey que se inclinó para el lado regio en un espectacular sexto juego y donde un viejo conocido por la afición guinda fue el héroe de la noche, conectando un imparable en extrainnings que produjo la carrera del triunfo y a la postre el título, nos referimos a RAMIRO PEÑA, quien es el protagonista de este espacio que con mucho gusto les escribo y que se ha convertido en una excelente manera de conocer la historia detrás del deporte de su servidor.

Esta anécdota es muy casual para su servidor, ya que se da en la casa de la Nación Guinda donde he pasado muchos años como fiel aficionado a Tomateros, ya que temporada tras temporada hemos sido testigos de grandes peloteros y hoy quise escribirles sobre un jugador muy completo, disciplinado y que ha forjado su matrimonio con una mujer culichi, un jugador con un estupendo guante en el infield que aporta velocidad a la ofensiva y un bateo más que oportuno, muestra de ello es el turno al bat de hace algunas semanas con el que produjo la carrera del triunfo de Sultanes de Monterrey sobre Guerreros de Oaxaca que derivó en el campeonato de los regios.

En lo personal es uno de mis jugadores favoritos vigentes, ya que Ramiro Peña es un pelotero que da el máximo en el terreno de juego en el actual Estadio de Tomateros y años atrás en el Gral. Angel Flores.

Ramiro Peña Gauna nació el 18 de Julio de 1985 en Monterrey, NL y ha sido un pelotero que ha figurado en el mejor beisbol del mundo y tuvo su paso por la pelota asiática, además de lograr afianzarse como un sólido infielder en México, obteniendo campeonatos en LMP y LMB.

El regiomontano fue firmado por Yankees de Nueva York antes de cumplir los 20 años en 2005, siendo canalizado a Ligas Menores del conjunto neoyorquino con Tampa en la Florida State League en Clase A avanzada, siendo ascendido el año posterior a Doble A con Trenton Thunder y para el 2008 disputó el Juego de Futuras Estrellas, lo que acaparó mayor reflectores y su llegada a Grandes Ligas se tornaba muy cercana, integrando los campos de entrenamiento del equipo grande de Yankees para 2009.

Ramiro Peña cumpliría su sueño de debutar en la “Gran Carpa” el 06 de Abril del 2009 entrando como corredor emergente, teniendo su primer turno al bat tres días después ante Orioles de Baltimore y su primera aparición como titular el 14 del mismo mes ante Tampa Bat Rays como tercera base.
El mexicano alternaría su actividad con el conjunto neoyorquino y sería el 30 de Abril cuando conectó su primer imparable en las mayores ante Justin Speier de los Angelinos de Anaheim.

En 2012 terminaría su contrato con los “Bombarderos del Bronx” y se enrolaría con Bravos de Atlanta como agente libre, donde algunas lesiones marginaron un poco su actividad y terminó pasando a Padres de San Diego en 2015 para ser parte de El Paso Chihuahuas en Triple A; a finales de ese año fue transferido a Gigantes de San Francisco con quienes tuvo muy buenas actuaciones, bateando para .299 en 30 juegos con actividad en el infield del conjunto de la bahía.

El regiomontano dejó un promedio de bateo de .252 en la MLB, teniendo un total de 162 imparables con 9 cuadrangulares y 63 carreras producidas, además de una docena de bases robadas; fue parte del equipo grande de Yankees en 2009, quienes lograron el título de Serie Mundial.

Ramiro terminaría su relación con alguna organización de Grandes Ligas y decidió probar suerte en el beisbol oriental con Hiroshima Toyo Carp en 2017, donde no tuvo la regularidad esperada y por ello regresó al beisbol mexicano de verano para este 2018, jugando para Sultanes de Monterrey con quienes se coronó hace unos días y fue pieza clave del cuadro dirigido por el panameño Roberto Kelly.

Así mismo, Ramiro Peña ha sido un jugador recurrente con Tomateros de Culiacán en la Liga Mexicana del Pacífico, conformando los campeonatos de la campaña 2014-15 y la 2017-18, además de que la organización guinda espera tenerlo para la actual campaña; Peña también fue parte del equipo mexicano que disputó el Clásico Mundial de Beisbol en 2013.

Me despido de ustedes queridos lectores, enviándole un saludo muy especial a toda mi familia que siempre me acompaña a ver a los guindas; además de dedicarle estas lineas a dos grandes compadres y buenos peloteros del beisbol mexicano: Jaime Brena y al tremendo Christian Alan Quintero, el popular chivero.

Nos escribimos pronto, amigos...

Jorge Luis Sánchez Dávalos
jorge.deportes@hotmail.com

miércoles, 10 de octubre de 2018

EL REY DEL CUADRANGULAR: BARRY BONDS...

Buen día, amable lector:

¿Cómo están queridos amigos? Continuamos con este espacio donde les escribo un poco sobre mis vivencias en torno al mundo de los deportes y en esta ocasión seguimos con el Rey de los Deportes, ya que estamos en plena postemporada de las Grandes Ligas y la emoción por los grandes enfrentamientos traen a mi memoria a un pelotero que siempre ha dado de qué hablar, ostenta algunos de los principales récords a la ofensiva en Las Mayores y sólo le faltó obtener un anillo de Serie Mundial, así es amigos, les escribo sobre el máximo jonronero en la historia de la MLB: BARRY BONDS, un jugador temible con el bat que ha generado mucha controversia en su camino hacia la inducción al Salón de la Fama de Cooperstown.

Esta anécdota me remonta a la primera vez que les escribí acerca de mis vivencias en el mundo de los deportes hace más de un año, ya que sucedió la misma semana de mi visita a San Francisco durante la primera semana de Agosto del año 2004, cuando el AT&T Park tuvo las visitas seguidas de Rojos de Cincinnati y Cachorros de Chicago, por lo que imagínense el poder vivir una hermosa experiencia en un parque mítico del beisbol de Grandes Ligas y tener la oportunidad de ver a figuras como Barry Bonds, Ken Griffey JR, Sammy Sosa, Greg Maddux y demás estrellas del “Big Show”, siendo el enfrentamiento entre Giants y Reds el primero de la semana con equipos dirigidos por Felipe Alou (San Francisco) y Dave Miley (Cincinnati).

Aquellos días estaba la euforia por Barry Bonds y el ambiente tenia un olor a “Splash Hit”, mote que se le da al cuadrangular que cae en las aguas de la bahía de San Francisco y que Barry fue protagonista de muchísimos de ellos; esa aventura es inolvidable para su servidor por la experiencia fabulosa y el deleite de la ciudad del Golden Gate, la sopa de langosta y un hermosísimo estadio que vio cumplir un sueño al triple para mí, coronado por la victoria 300 en la carrera del “Profesor” Maddux, además de pasar gratos momentos junto a mis hijos Jorge Efrén, Carla Cristina y Luis Fernando.

Barry Lamar Bonds nació el 24 de Julio de 1964 en Riverside, California y desde chico su vida estuvo ligada al beisbol por ser hijo del también ex pelotero Bobby Bonds, por lo que su carrera siempre estuvo muy apegada a las enseñanzas de su padre; Barry tuvo su etapa colegian con la Universidad del Estado de Arizona donde destacó con muy buenos números a la ofensiva, dejando un promedio de bateo de .347 con 45 HRs y 175 carreras producidas, obteniendo varios logros individuales y posteriormente pasar a la pelota amateur con Goldpanners de Alaska.

Para el año de 1985 fue la 6ta selección global en el Draft de la MLB, tomado por Pittsburgh Pirates con quienes inició en Ligas Menores con el equipo de Prince William Pirates, para luego integrar la Pacific Coast League donde puso buenas cifras, bateando arriba de .300 en 44 juegos disputados con Hawaii Islanders en 1986.

En Mayo de 1986, Barry Bonds debutaría en las Grandes Ligas con Pirates, específicamente el día 30 del mencionado mes, sumando 16 cuadrangulares al término de la campaña con 48 producidas y 36 bases robadas, números muy respetables para su primera temporada como bigleaguer; Bonds integraría el equipo filibustero hasta 1992, con un total de 276 “vuelacercas”, 556 impulsadas y 351 “estafadas”, pasando a Gigantes de San Francisco por casi 44 millones de dólares por 6 campañas, jugando con ellos hasta su retiro el 26 de Septiembre del 2007.

La relación Bonds-SF Giants ya todos la conocemos, donde el toletero californiano rompió récords a la ofensiva y sus actuaciones memorables aún perduran en la afición del AT&T Park, donde hace un par de meses (11 de Agosto) se retiró su mítico número 25 en un acto donde Barry estuvo presente y fue homenajeado por miles de seguidores que se dieron cita en el recinto beisbolero de la bahía de San Francisco, además de estar acompañado por su padrino Willie Mays.

Entre los récords que ostenta Barry Bonds está ser el único jugador elegido en 7 ocasiones como MVP en la MLB, es el máximo jonronero en la historia de las Grandes Ligas con 762, es el pelotero con más HRs en una sola campaña con 73 (2001), mayor número de producidas en un solo juego con 9 (2002), mayor número de bases por bolas y bases intencionales en la MLB con 2549 y 679 respectivamente, además de ser el jugador con más pasaportes (232) y boletos intencionales (120)en una sola campaña, mayor SLG en una temporada con .867 (2001), único jugador con mínimo 500 HRs (762) y 500 bases robadas (514), además de ser uno de seis peloteros que han recibido una base por bolas intencional con las bases llenas.

En sus 22 temporadas en las mayores, remolcó 1996 carreras, fue seleccionado 14 veces al Juego de Estrellas, ganó 8 guantes de oro y 12 bats de plata, fue dos veces campeón de bateo y es un inmortal del Wall of Fame de San Francisco, teniendo retirado su número 25 con Gigantes; Bonds tuvo 7 campañas con al menos 30 HRs y 30 bases robadas, además de 11 ocasiones con más de 100 carreras llevadas al plato.

El estelar pelotero tuvo un paso corto en el beisbol del caribe, pues en 1985 participó con el equipo Navegantes de Magallanes en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, como parte de un convenio entre Pirates y el conjunto del navío, donde disputó 44 juegos con 7 cuadrangulares y 23 producidas.

Tras su retiro en 2007 ha estado ligado al beisbol como instructor de bateo con Miami Marlins en 2016 y actualmente se desempeña como asesor del presidente y jefe ejecutivo de San Francisco Giants, Larry Baer.

No cabe duda que Barry Bonds es uno de los mejores peloteros en la historia de la MLB, sin embargo se ha quedado corto en las votaciones para ingresar al Salón de la Fama en las 6 ocasiones que ha formado parte de las boletas, sin embargo, sus números están presentes y la calidad de Bonds con el madero nadie lo duda.

Me despido con el agradecimiento de siempre por permitirme llegar a ustedes a través de este espacio que con mucho gusto les escribo semanalmente desde hace más de un año.

No quiero dejar pasar la oportunidad de mandarle un saludo muy especial a mis buenos amigos Alfredo Ortíz, Robbin Franco y un tal José Ramos, que ellos tienen su choreanécdota del Gran y Super Barry Bonds.

Por último, le dedico éstas líneas muy especiales a mi hermosa y amada hija Carla Cristina, a quién no se le quita lo vaga.

Nos escribimos pronto, amigos...

Jorge Luis Sánchez Dávalos
jorge.deportes@hotmail.com

miércoles, 3 de octubre de 2018

IMPERFECT: AN IMPROBABLE LIFE.- JIM ABBOTT...

Buen día, amable lector:

¿Qué tal amigos? Los días transcurren y poco a poco nos acercamos al fin del año, empezamos un mes más que sin duda traerá grandes momentos para los aficionados al deportes, pues inicia la Liga Mexicana del Pacífico y se disputa la Serie del Rey en el beisbol mexicano, arranca la NBA para quienes gustan del deporte ráfaga, sumado a que la NFL ya ha tomado ritmo para los amantes del emparrillado y finalmente, inicia la postemporada en las Grandes Ligas y con ello se reviven grandes historias de momentos mágicos en el Rey de los Deportes, por lo que en esta ocasión regresamos al beisbol como disciplina base de la anécdota que les escribo.

Como en toda historia de fantasía, existen personajes que se convierten en héroes y el protagonista de este recuerdo es uno de ellos, ya que a pesar de nacer sin su mano derecha y pasar momentos difíciles en sus primeros años de vida, supo reponerse y salir adelante en su sueño de ser beisbolista profesional, SI AMIGOS, un pítcher en Grandes Ligas que no tenía su mano derecha y todavía se dio el lujo de escribir su nombre con letras de oro al tirar un sin hit ni carrera, siendo una de las mayores proezas en la historia de la MLB: les hablo de JIM ABBOTT, quien lanzó por espacio de una década en las mayores y que ha sido la inspiración de muchos deportistas con alguna discapacidad o problema físico.

Esta es una de las grandes historias con final feliz dentro del deporte y me traslada a mi adolescencia, donde surgía mi mayor atracción y gusto por los deportes en general, siendo una época dorada del beisbol de Grandes Ligas en la que me tocó ver el debut de Jim Abbott con Angels tras toda la expectativa y morbo que generaba ver a un lanzador con sus condiciones, que con el paso del tiempo se fue convirtiendo en una realidad y destacaba de manera impresionante a pesar de no tener su mano derecha.

Abbott fue un pelotero que no sólo se ganó mi respeto y admiración, si no que puso a soñar a millones de personas con alguna discapacidad y gran amor al deporte, misma que fue coronada con aquella memorable actuación lanzando un sin hit ni carrera con la casaca de mis adorados Yankees de Nueva York ante Indios de Cleveland.

James Anthony Abbott nació el 19 de Septiembre de 1967 en Flint, Michigan y desde muy pequeño incursionó en el beisbol a pesar de no contar con su extremidad derecha, teniendo que usar una prótesis de fibra de vidrio en forma de gancho para realizar la mayoría de las actividades cotidianas, sin embargo, nunca desistió en sus aspiraciones dentro del juego de pelota, incluso relata en su autobiografía “Imperfect: An Improbable Life”, que primero aprendió a realizar su mecánica de lanzar y fildear antes de saber atarse los cordones, demostrando que su perseverancia era clara y su trabajo diario lo demostraba.

Jim empezó a destacar desde los 11 años en torneos de ligas pequeñas, continuando su etapa en nivel secundario con grandes actuaciones en Flint Central High School, donde era un atleta nato por ser muy sobresaliente también en el Futbol Americano y en el Basquetbol, pero el beisbol era su prioridad, siendo drafteado por Azulejos de Toronto pero el joven lanzador prefirió tener su etapa colegial con Wolverines de Michigan en la NCAA en 1986; Abbott comenzó a ganar más regularidad a pesar de tener varios detractores de su labor, lo que fue un aliciente más para ganar el premio James E. Sullivan Award como mejor atleta amateur en los Estados Unidos en 1987 y ser condecorado como el mejor beisbolista universitario.

Para redondear sus relevantes actuaciones, fue parte importante del equipo estadounidense de beisbol que se colgó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Seúl 88, lanzando todo el encuentro en la gran final y derrotar 5-3 a Japón para llevarse el máximo logro del certamen; ese año fue galardonado con el premio Big Ten Jesse Owens Male Athlete of the Year, terminando su carrera en el beisbol colegial con récord de 26-3 y un 3.03 en su PCLA.

Jim Abbott sería elegido por los California Angels en la selección global número 8 del Draft de 1988, logrando quedarse en el equipo grande tras su trabajo en los campos de entrenamiento primaverales de la organización angelina, debutando el 08 de Abril de 1989 ante Marineros de Seattle en el Angel Stadium, iniciando una carrera lleva de logros, acaparando las miradas con morbo de la prensa y de los propios aficionados que reconocían el gran trabajo del oriundo de Michigan; Abbott terminaría con foja de 12-12 en ganados y perdidos con un 3.92 de efectividad en su campaña debut.

Dos años más tarde, en la campaña de 1991, Jim tendría su mejor año como lanzador al cerrar con 18 triunfos y 11 descalabros, poniendo su ERA en 2.89 con más de 240 innings lanzados; pasaría otro par de años con Angels hasta ser cambiado a Yankees de Nueva York en 1993.

Ya enfundado en la casaca neoyorquina tuvo su mayor logro como lanzador en las Grandes Ligas, un 04 de Septiembre de 1993 en Yankee Stadium con los “Mulos” recibiendo a Indios de Cleveland con Kenny Lofton, Jim Thome, Albert Belle, Manny Ramírez, Carlos Baerga y compañía, a quienes Jim Abbott silenció con un juego SIN HIT NI CARRERA, convirtiéndose en el octavo yankee en lograrlo y de paso escribir su nombre en la historia del beisbol de la MLB ante más de 27 mil espectadores que se rindieron ante la soberbia actuación de un pítcher que vio reflejado el trabajo y sacrificio de toda su vida; Jim pasaría a Medias Blancas de Chicago en 1995, para posteriormente regresar a Angels y retirarte en 1999 con del jersey de Cerveceros de Milwaukee.

Abbott culminó su carrera con récord de 87-108 con 4.25 de PCLA, lanzó 1674 episodios y ponchó a 888 rivales en 263 juegos donde vio acción, siendo el único pelotero hasta el momento que disputa un juego oficial con una sola mano.

Es quizás, una de las mayores inspiraciones en los últimos 30 años dentro del deporte, demostrando que una incapacidad física no es excusa para seguir buscando cumplir un sueño y mucho menos es un impedimento para practicar un deporte; actualmente imparte charlas motivacionales y en ocasiones ha sido invitado por Angels durante transmisiones de los juegos en casa de la organización californiana.

Nos despedimos por esta ocasión querido lector, enviando un saludo muy especial para el “Chiquilín” Rochín y Carlos Calderón, grandes amigos y de juevecitos con los Garzón, además de dedicarle éstas líneas a mi gran amigo Francisco García de Guadalajara, Jalisco.

Nos escribimos pronto, amigos...

Jorge Luis Sánchez Dávalos
jorge.deportes@hotmail.com

martes, 25 de septiembre de 2018

"EL 10", "PELUSA", "D10S", SIMPLEMENTE: MARADONA...

Buen día, amable lector:

Esta semana rompemos un poquito la inercia de los últimos escritos que hablaban sobre peloteros y en esta ocasión lo hago acerca del hombre que ha acaparado los reflectores del ámbito futbolístico en las últimas semanas, un astro del fútbol histórico que llega a tierras sinaloenses rodeado de muchas expectativas y el morbo que genera “El 10” a donde quiera que vaya: como ya todos saben, me refiero a DIEGO ARMANDO MARADONA, que hace un par de semanas llegó a Dorados de Sinaloa como si nuevo director técnico y ha puesto los ojos del mundo en torno al equipo culichi.

Esta anécdota es muy importante y emocionante para mí, ya que desde sus inicios tuve la inquietud de verlo jugar y conocer a Diego Armando Maradona, y como es curiosa la vida que a pesar de haber viajado mucho para intentar coincidir con algún juego, vine a poder verlo en Culiacán donde resido desde hace bastantes años, pero vaya que intenté mucho seguirlo hasta hace algunos días en su debut como entrenador de Dorados de Sinaloa.

Recuerdo que en mi luna de miel, dispuse de mi última oportunidad de conocerlo, por lo que mi preciosa esposa y su servidor nos fuimos a Nápoles, para poder conoce la ciudad, el estadio y el país donde Diego se consagró como jugador, visitando el mítico y misterioso Estadio San Paolo; recuerdo que aquella ocasión fue una aventura y anécdota envidiable, pero al mismo tiempo complicada porque Nápoles es una ciudad muy distinta al ritmo que uno está acostumbrado, donde se huele la hiperactividad de un puerto con culturas diferentes, una población flotante de criterios y ánimo distintos, insegura en su propia libertad y bonita como ninguna.

Ese viaje fue inolvidable en todos los sentidos, pues llegamos a una ciudad que desde lejos huele a futbol, a pizza y a la herencia futbolística de “El Pelusa”, a quien pude ver muy de cerca en la capital sinaloense y así cumplir un sueño de mi vida detrás de los deportes, el cuál seguí por muchos años y vine a verlo hecho realidad de la manera más simple.

Diego Armando Maradona nació el 30 de Octubre de 1960 en Lanús, perteneciente a Buenos Aires, Argentina y se destacó como un gran futbolista del siglo pasado, catalogado por muchos como uno de los mejores en la historia del balonpié y que siempre ha sido un personaje que da mucho de qué hablar donde quiera que se presenta, recordado por su actuación del Mundial de México 86 donde se consagró monarca con la selección argentina y que desde hace algunos años ha incursionado en los banquillos del futbol en distintas partes del mundo.

Sus inicios en el fútbol datan desde su infancia, siempre destacando como ofensivo e integrando las divisiones inferiores de Argentinos Jrs con el equipo “Los Cebollitas”, donde Diego ya mostraba cualidades que llamaban la atención de muchas personas, incluso el equipo llegó a hilvanar una racha de más de 130 partidos invictos y en el que permaneció hasta los 15 años tras ser llamado por Argentinos Jrs para debutar en Primera División del país pampero el 20 de Octubre de 1976 ante Talleres, ingresando de cambio para el inicio del segundo tiempo y un mes más tarde marcaría su primer gol como profesional, anotándole a San Lorenzo el 14 de Noviembre.

Con Argentinos Jrs fue un artillero destacado que logró implantar un récord en el balonpié argentino al llevarse el título de goleo en 5 ocasiones desde 1978 a 1980, llevando a su equipo a lograr el subcampeonato en el torneo Metropolitano de 1980 y cayendo en la final ante River Plate; esa inercia deportiva lo llevó a la Selección Argentina dirigida por César Luis Menotti con la que marcó su primera diana el 02 de Junio de 1979 ante Escocia en Glasgow.

Para 1981 se deslindó de Argentinos Jrs, teniendo una jugosa oferta de River Plate pero su deseo era jugar con Boca Juniors, el odiado rival del conjunto “millonario”, sin embargo los Xeneizes no podían pagar comprar su pase, por lo que llegó vía préstamo por un año y medio, debutando el 22 de Febrero con un par de goles ante Talleres e iniciando un romance que dura hasta el día de hoy; sus primeros meses con Boca fueron complicados por algunas lesiones, terminando su contrato en 1982 con un total de 40 encuentros disputados y 28 anotaciones en su cuenta.

Llegaría el Mundial de España 1982 y con ello se vendría el primer llamado para “El 10” en una justa mundialista, iniciando una concentración de 4 meses previos al evento y con la noticia de que Maradona ya tenía cerrado su pase al Barcelona, generando muchas expectativas en torno al argentino durante su participación en el máximo certamen del fútbol en el planeta, donde los argentinos se quedaron en la segunda ronda tras caer ante Italia y Brasil.

El 04 de Septiembre de 1982 debutó con los blaugranas con gol ante el Valencia, sin embargo, semanas más tarde se le detectaría una hepatitis que lo alejó de las canchas por 3 meses, regresando a la actividad para cerrar el año con resultados que no fueron del todo aceptados por el conjunto español; para la siguiente campaña volvería a ser víctima de las lesiones, esta vez ocasionada por una dura entrada Andoni Goikoetxea en Septiembre, que lo mandaría a quirófano y volvería a las canchas hasta Enero del 84.

Diego Armando disputó 58 juegos con el Barça y marcó 38 goles, números que estuvieron envueltos en desafortunadas situaciones en lo físico y lo personal, derivando en su salida del club y su pase al Napoli de Italia.

Con el conjunto napolitano tuvo los mejores momentos de su carrera, teniendo un buen inicio en su cuota goleadora con 14 durante su primer año y siendo el comienzo de una era “Ma-Gi-Ca” del Nápoles junto a Giordano y Careca que se reflejó en dos Scudettos, una Copa UEFA y una Copa de Italia a finales de los años 80s que le valieron a Maradona para ser uno de los mejores futbolistas en el mundo durante esa época.

Tras algunos problemas personales, Maradona se vería obligado a pasar al Sevilla en 1992 tras una larga suspensión de 15 meses, teniendo una regular participación y donde no figuró debido a lesiones, además de problemas con el cuerpo técnico; Maradona volvería al futbol argentino para la segunda parte de 1993 con Newell’s Old Boys y debutó con “la lepra” el 10 de Octubre ante Independiente, pero sólo disputaría 5 partidos oficiales con el cuadro rojinegro.

“El Pelusa” se retiraría como jugador en 1997 vistiendo los colores de Boca Juniors el 30 de Octubre, precisamente en su cumpleaños 37 y siendo sustituido por Juan Román Riquelme en el marco del Superclásico argentino ante River Plate, mismo que terminó 2-1 en favor de los xeneizes; en total disputó 588 partidos a nivel club con 312 goles y 207 asistencias.

Regresando a nivel de selecciones, todo el mundo recuerda la edición de México86 por dos situaciones de Diego Armando Maradona: El Gol del Siglo y “La Mano de Dios”, ambos se suscitaron el 22 de Junio en el pletórico Estadio Azteca en los Cuartos de Final ante Inglaterra; Argentina se llevaría la Copa del Mundo al derrotar a Alemania Federal en la Final, pero la figura de “El 10” será recordada por ese partido ante los ingleses donde fue tocado por los ángeles y los demonios del futbol en una sola tarde.
Maradó disputaría los mundiales de Italia 1990 y Estados Unidos 1994, jugando su último partido con la albiceleste en el duelo por la fase de grupos ante Nigeria, terminando con 91 cotejos disputados y 34 goles marcados.

Ya como entrenador, su debut se dio en 1994 con Deportivo Mandiyú y tuvo un paso con Racing Club en 1995, ambos mientras cumplían una suspensión por dopaje, mientras que para el 2008 sorprendió al mundo con su presentación como DT de Argentina para el Mundial de Sudáfrica 2010; posteriormente emigraría a los Emiratos Árabes con el Al Wasl FC en las campañas 2011-12 y después con el Al Fujairah FC en la 2017-18, para luego llegar al futbol bielorruso con el Dinamo Brest, donde es presidente honorario y actualmente dirige a Dorados de Sinaloa en la Liga de Ascenso del balonpié azteca.

Sus logros individuales y de conjunto son muchísimos, pero destacan la Copa Mundial de México86, sus 5 campeonatos de goleo en Argentina, dos Scudettos, una Copa UEFA, una Copa de Italia, una Supercopa de Italia, una Copa del Rey, una Supercopa de España y un campeonato de Prime División de Argentina, además de ser elegido como el autor del Mejor Gol de la Historia del Futbol y diversos premios que lo ponen como el mejor futbolista de la historia.

Fuera un poco del futbol, tuvo su programa de televisión en 2005 denominado “La Noche del 10”, donde su primer invitado fue Pelé y que era transmitido por Canal 13 de Buenos Aire, siendo homenajeado por diversos artistas a través de la música.

Sin duda alguna, Diego Armando Maradona es un genio y figura del futbol mundial, que nunca pasa desapercibido y que ha visto las dos caras de la moneda durante su vida, sin embargo, es una dicha el poder estar cerca de uno de los mejores deportistas de la historia.

Me despido de ustedes queridos y amables lectores, saludando muy especialmente a mi gran amigo Mario Garza, que está en Monterrey pero quisiera estar en Culiacán para ver a Diego Armando Maradona, dedicando estas lineas a mi gran amigo y experto en deportes José Ángel Astorga, que su único bache es ser aguilucho.

Nos escribimos pronto, amigos...

Jorge Luis Sánchez Dávalos
jorge.deportes@hotmail.com